Durante el parto vaginal, al «pujar», necesitará una respiración fuerte y unos músculos abdominales fuertes. En el texto siguiente encontrará lo que debe hacer para que llegue el máximo oxígeno a su bebé durante las contracciones. Cuanto más a menudo practique durante el embarazo las técnicas correctas de inspiración y espiración que usará en el parto, mejor aprenderá estas técnicas. Respirar correctamente durante el parto es importante por dos motivos: durante las contracciones del útero que llegan a intervalos determinados en el parto, el flujo de sangre que va a su bebé disminuye relativamente. Esta es una situación fisiológica, es decir, normal. Cuando en ese momento toma una respiración profunda, pasa a su sangre más oxígeno que con una respiración normal, y ese oxígeno adicional evita que su bebé se quede sin oxígeno durante las contracciones. La otra importancia de respirar correctamente es esta: el posible dolor que sentirá durante las contracciones se percibirá más leve porque estará mentalmente más centrada en respirar correctamente.
Ejercicios
Relajación: Túmbese en el suelo y doble las rodillas. Relaje de forma consciente, uno a uno, todos los músculos de su cuerpo. Al intentarlo verá lo difícil que es. Incluso cuando crea que ha relajado todos sus músculos, al comprobarlo de nuevo puede ver que algunos siguen contraídos. Procure estar completamente relajada. Inspiración y espiración profundas: Si está segura de haberse relajado por completo, intente sentir como si tuviera una contracción de 45 a 50 segundos. Tome aire por la nariz (o por la boca si tiene la nariz taponada) tan profundamente y tan despacio como sea posible, y expúlselo también despacio por la boca. Mientras tanto, compruebe de nuevo que todos sus músculos están relajados. Continúe este proceso mientras sigan las contracciones que imagina en su cabeza. Atención: Si respira muy deprisa, el dióxido de carbono de su sangre puede disminuir rápidamente, lo que puede llevar a situaciones que lleguen incluso a una pérdida pasajera de conciencia; por ello, realice la respiración profunda despacio. En una contracción de 45 a 50 segundos son adecuadas de 5 a 7 respiraciones. Técnica de respiración abdominal: Igual que este ejercicio ayuda a relajar los músculos abdominales, también evita que los músculos contraídos ejerzan una presión innecesaria sobre el útero: Túmbese en el suelo y coloque las manos sobre el abdomen. Tome una respiración profunda y deje que su abdomen se «hinche». Mantenga esta posición mientras cuenta hasta cinco mentalmente. Expulse el aire por la boca y repita este proceso de 4 a 5 veces.
