El concepto de «robot» siempre ha despertado interés. Cuando se habla de cirugía asistida por robot, la primera pregunta que surge es: «¿Opera el robot?». Podemos responder con claridad que no. Quien opera es un cirujano, no un robot. En la cirugía robótica el cirujano da órdenes al robot, y los brazos de la consola del paciente realizan la intervención ejecutando simultáneamente todas las órdenes recibidas.
La diferencia más importante de la cirugía asistida por robot es que el cirujano ve el campo quirúrgico mucho más nítido, más cerca y en tres dimensiones gracias a las capacidades del robot, que trabaja sentado y se cansa menos, y que puede aprovechar muchas otras ventajas similares.
La cirugía asistida por robot es un tipo de cirugía mínimamente invasiva: en lugar de operar a través de una gran incisión, se interviene mediante incisiones de menos de 1 cm con instrumentos quirúrgicos especiales y con menor daño a los tejidos vecinos. El sistema quirúrgico robótico incluye un brazo de cámara y varios brazos mecánicos a los que se acoplan los instrumentos. El cirujano controla los instrumentos y la cámara desde una consola situada en el quirófano. Esa consola le ofrece una imagen de alta resolución, ampliada y tridimensional de la zona, invisible a simple vista.
El robot perfecciona la intervención transfiriendo los movimientos de la mano del cirujano a los brazos robóticos, que funcionan como manos artificiales, imitan los movimientos de la muñeca humana y alcanzan lugares a los que las manos y los instrumentos del cirujano no llegan, o a los que solo llegarían dañando las estructuras vecinas en la cirugía abierta.
El sistema quirúrgico asistido por robot Da Vinci, utilizado activamente en Turquía desde hace unos diez años, se basa en la cirugía laparoscópica mínimamente invasiva. En el mundo existen unos 4.000 sistemas quirúrgicos robóticos y hasta hoy se han realizado con éxito cerca de 4 millones de intervenciones. En Turquía hay 34 sistemas de este tipo, utilizados ampliamente en hospitales públicos, privados y universitarios.
¿Qué cirugías ginecológicas pueden realizarse con sistemas robóticos?
Todas las cirugías ginecológicas que pueden realizarse por laparoscopia, conocida popularmente como cirugía cerrada, también pueden realizarse con el robot.
- Histerectomía (extirpación del útero)
- Miomectomía
- Endometriosis y endometrioma (quiste de chocolate)
- Cirugía de los ovarios
- Prolapso de órganos pélvicos (prolapso uterino)
- Cánceres ginecológicos
- Desobstrucción de las trompas
La cirugía asistida por robot, la tecnología más avanzada en los procedimientos quirúrgicos, se utilizó por primera vez en cirugía cardiovascular en 1994. En los años siguientes, la cirugía urológica pasó a ser su uso más frecuente.
La cirugía asistida por robot, que aporta gran comodidad al campo quirúrgico y a la paciente, puede emplearse para tratar muchas enfermedades del abdomen. El cirujano dirige la intervención a distancia con un sistema quirúrgico robótico especial. Los gestos se realizan con instrumentos especiales que se introducen en la cavidad abdominal a través de pequeñas incisiones en la pared y se acoplan después al sistema robótico. Gracias al avanzado sistema de cámara se aprecia hasta el detalle más fino.
Áreas de uso de la cirugía asistida por robot
Ginecología y obstetricia: cánceres de útero, prolapso uterino, histerectomía, mioma, quiste de chocolate
Urología: cáncer de vejiga, cáncer de próstata, cáncer de riñón
Cirugía cardíaca: cirugía valvular y de derivación
Cirugía general: cirugía del colon, cirugía de la obesidad, páncreas, hernias
Ventajas
Las intervenciones asistidas por robot destacan tanto por la calidad de vida de la paciente como por la gran comodidad que ofrecen al cirujano y a la paciente.
- Estancia hospitalaria más corta
- Menor riesgo de infección
- Menor pérdida de sangre y menor necesidad de transfusión
- Menos dolor
- Recuperación rápida
- Regreso más rápido a la vida diaria
- Cicatriz pequeña