¿Qué es la endometriosis?
La endometriosis es una enfermedad descrita por primera vez en 1860 cuyas causas todavía no se conocen del todo y siguen siendo objeto de debate. Se han propuesto muchas teorías distintas para explicar cómo aparece.
La más conocida sostiene que durante la menstruación el tejido endometrial (la membrana de la capa más interna del útero en la que el bebé se implanta durante el embarazo) refluye por las trompas hacia la cavidad peritoneal, es decir, la cavidad abdominal, y que, como consecuencia de una respuesta inmunitaria insuficiente, ese tejido forma focos de endometriosis sobre el peritoneo que recubre la cavidad abdominal y sobre órganos genitales como los ovarios y las trompas.
La endometriosis sigue siendo una enfermedad con mucho aún por conocer. Los focos que se forman crecen y sangran al ritmo de los cambios de la hormona estrógeno durante el ciclo, se extienden en profundidad y, como resultado, crean dolor y adherencias en las zonas donde se encuentran.
Mientras las células del sistema inmunitario intentan eliminar los focos de endometriosis, se desarrolla además un estado inflamatorio no microbiano, como en el reumatismo; esto puede dar lugar a tejido cicatricial, adherencias graves, pérdida de función, hinchazón abdominal en el momento de la regla (el abdomen puede hincharse como en el embarazo), dolor pélvico intenso, dolor al defecar, dolor durante las relaciones sexuales, sangrados irregulares, sangrados abundantes y pérdida silenciosa del riñón.
¿Qué ocurre si el tratamiento se retrasa o no se realiza?
La endometriosis, una enfermedad que puede observarse en las mujeres mucho más a menudo de lo que se supone, puede provocar quistes dentro del ovario cuando se asienta allí, y si esos quistes no se tratan a tiempo pueden dar lugar a problemas de salud sumamente graves.
El problema de salud que surge cuando el tejido del interior del útero llamado endometrio se asienta sobre otros tejidos del abdomen se denomina endometriosis (enfermedad del quiste de chocolate).
En las mujeres con endometriosis, como este tejido también sangra durante la menstruación, el dolor menstrual puede ser mucho más intenso. Por el daño que provoca ese sangrado, puede aparecer dolor en la ingle durante las relaciones sexuales o en otros momentos (dolor pélvico).
Cuando la endometriosis se asienta en los ovarios, puede provocar la formación de quistes en ellos. Como en esa situación se acumula dentro del ovario un líquido marrón oscuro parecido al chocolate, a la endometriosis también se la llama quiste de chocolate.
Si el quiste de chocolate no se diagnostica y trata a tiempo, puede alcanzar un tamaño mucho mayor y romperse. En ese caso el líquido de su interior se extiende por la cavidad abdominal de la paciente y puede dar lugar a complicaciones sumamente graves.
Si la endometriosis no se diagnostica y trata a tiempo, la enfermedad en los ovarios, las trompas y el útero puede acabar en infertilidad. Si tiende a extenderse, los ovarios pueden resultar dañados.
La endometriosis también puede causar el problema conocido como infertilidad. Sobre todo en los casos avanzados, con la contribución de una reserva ovárica reducida tanto por la enfermedad como por los tratamientos quirúrgicos realizados, pueden surgir situaciones que no se corrigen ni siquiera con la fecundación in vitro. Es imprescindible determinar con cuidado en qué grupo debe realizarse el tratamiento quirúrgico.
Cuando el quiste de chocolate causa infertilidad, el óvulo no puede avanzar hacia las trompas y puede quedar atrapado en esa zona. Si el óvulo liberado por los ovarios no puede pasar por la trompa, se produce infertilidad; si el óvulo se fecunda en la trompa pero no puede avanzar hacia el útero, puede producirse un embarazo ectópico.
Si no se trata un quiste de chocolate asentado en los ovarios, la función de los ovarios y la reserva ovárica (el número de óvulos) pueden verse afectadas negativamente. Al afectar y estrechar el uréter puede causar obstrucción y pérdida silenciosa del riñón.
Cuando la endometriosis intestinal profunda obstruye el intestino, puede desarrollarse una obstrucción intestinal (en estrechamientos leves, un cuadro parecido al síndrome del intestino irritable). Si la enfermedad avanza y sigue sin tratarse, puede llegarse al punto de tener que extirpar quirúrgicamente los ovarios y el útero.
La endometriosis es un problema de salud importante que hay que tomar en serio
La endometriosis se detecta en una de cada diez mujeres en edad reproductiva. Calculamos que dos millones de mujeres de nuestro país tienen endometriosis.
En las mujeres con endometriosis grave se altera la relación anatómica entre los órganos reproductores, y la obstrucción de las trompas causada por las adherencias resultantes provoca tanto infertilidad como, por el dolor que causa la enfermedad, tratamientos muy exigentes.
Se detecta endometriosis en alrededor del 40 % de las parejas con dificultades para tener hijos, y se acepta que existe una relación muy importante entre la endometriosis y la infertilidad. La endometriosis es además la causa más frecuente de dolor pélvico crónico en la mujer.
Aunque la endometriosis es una enfermedad benigna, la posible necesidad de tratamiento continuo, las operaciones repetidas, la pérdida de capacidad de trabajo, la infertilidad, la posibilidad de que el tejido endometriósico se transforme en cáncer y el deterioro de la calidad de vida hacen que las mujeres en edad reproductiva, justo cuando deberían ser más productivas, queden apartadas de la vida social, de la escuela y de la vida laboral.
