En las investigaciones realizadas en Inglaterra se ha visto que la proporción de esta dolencia en mujeres con problemas de infertilidad es bastante alta, entre el 30 % y el 50 %. Además, esta dolencia figura casi en todos los países entre las tres primeras de la lista de las enfermedades femeninas más frecuentes del mundo. Se estima que el tiempo medio para poder diagnosticar esta dolencia es de al menos 7 años, incluso en los países desarrollados. El quiste de chocolate, cuyo proceso de desarrollo puede transcurrir totalmente sin síntomas, puede manifestarse también con dolores intensos, dolores menstruales, relaciones sexuales dolorosas, defecación dolorosa durante la regla, depresión, diarrea y estreñimiento. Sean cuales sean las quejas de la paciente, con soluciones que aumenten la calidad de vida se consigue que la persona lleve una vida cómoda. Los distintos métodos que se aplican para la endometriosis, de la que no se sabe con exactitud por qué se produce ni cuál es su tratamiento definitivo, permiten que las personas lleven la vida que desean. Aunque el elemento más determinante en el tratamiento de la endometriosis son sin duda los planes de la mujer y de su pareja respecto al embarazo, en la elección del tratamiento también hay que tener en cuenta el consejo del especialista. Los diversos tratamientos para la endometriosis son un asunto muy debatido tanto en la profesión médica como entre las mujeres que padecen esta enfermedad. Uno de los problemas más importantes es que nadie conoce la causa de la enfermedad. Hay que decidir el tratamiento después de tener en cuenta la intensidad y el tipo de los síntomas, la edad de la paciente, la duración del tratamiento y lo que pueden provocar los efectos secundarios del tratamiento farmacológico.
¿Cómo se maneja el quiste de chocolate?
Aunque en el tratamiento del quiste de chocolate no existe un método definitivo, aplicamos métodos de tratamiento que frenan o alivian la enfermedad de acuerdo con los planes de la persona, o bien aquellos en los que retiramos quirúrgicamente todas las lesiones de endometriosis. Si la persona afectada tiene planes de quedarse embarazada, se puede intervenir la enfermedad con cirugía de escisión laparoscópica/robótica (cortar y extraer). Como se trata de una operación cerrada, esta intervención ofrece la posibilidad de que la persona continúe con su vida normal en poco tiempo. La cirugía de escisión laparoscópica/robótica puede definirse como la entrada en la cavidad abdominal a través del ombligo y de pequeños orificios. Con este método se confirma el diagnóstico de quiste de chocolate y, además, se limpian los quistes y los implantes de endometriosis situados en las zonas donde se ha desarrollado la dolencia, con lo que se consigue tanto aumentar la fertilidad de la persona como reducir o hacer desaparecer por completo sus molestias. La cirugía abierta (laparotomía) es un método operatorio que no se prefiere en la cirugía de la endometriosis porque el tiempo de recuperación es largo, el dolor después de la operación es mayor y las adherencias dentro del abdomen son más frecuentes. Por lo tanto, si en el tratamiento se evita la cirugía abierta, la calidad de vida de la paciente se verá muy positivamente afectada por ello. En el tratamiento de la endometriosis también se usan ampliamente los medicamentos. El dienogest, una progesterona autorizada para la endometriosis, las píldoras anticonceptivas y diversas inyecciones de acción prolongada pueden emplearse para corregir las molestias o para frenar los quistes de chocolate. Según el caso, puede decidirse solo el seguimiento, solo el tratamiento farmacológico o el tratamiento quirúrgico. En esta enfermedad, decidir correctamente qué hay que hacer en cada situación es sumamente importante para hacer frente a la enfermedad.
