La cirugía robótica, conocida también como «cirugía asistida por robot», permite realizar muchos procedimientos complejos de forma más flexible, más precisa y más controlada que con las técnicas quirúrgicas clásicas. Gracias a la cámara tridimensional y a la función de acercamiento que tiene este dispositivo robótico, cada movimiento se realiza con una nitidez perfecta lograda mediante un método mínimamente invasivo. Esto permite además hacer microcirugía centrándose únicamente en la zona operada de la paciente. La cirugía robótica ofrece, junto con el médico, también a la paciente un proceso operatorio cómodo. Este método, que lleva un paso más allá las ventajas del método laparoscópico convencional, se considera el producto de tecnología más avanzada y el método quirúrgico más evolucionado de nuestros días.
EL CONFORT QUE LLEGA CON LA CIRUGÍA ROBÓTICA CONTINÚA NO SOLO DURANTE LA OPERACIÓN SINO TAMBIÉN DESPUÉS
Con la cirugía robótica las operaciones se realizan a través de incisiones menores de un centímetro. Esto significa también que en la zona operada casi no queda ninguna marca. Sobre todo en las operaciones ginecológicas, en las operaciones realizadas a través del ombligo la cicatriz queda en niveles que no pueden verse desde fuera a simple vista. En las operaciones realizadas en otras zonas del cuerpo, las incisiones se practican por lo general en puntos que no serán visibles desde fuera. En los casos en que esto no es posible, aunque la marca de la operación sea visible al principio, alrededor de un año después de la operación desaparece hasta el punto de no poder distinguirse a simple vista. Esto abre además el camino a que las mujeres que no desean una cicatriz en su cuerpo se preparen también de forma psicológicamente positiva para la operación.
DESPUÉS DE LA OPERACIÓN
Tras muchas operaciones, el proceso de recuperación puede resultar para la mayoría de las pacientes al menos tan duro como la propia operación. Sin embargo, tras las operaciones realizadas con cirugía robótica las pacientes se benefician de todas las ventajas de la cirugía cerrada: sienten muy poco dolor y toman pocos analgésicos, reciben el alta pronto y vuelven rápido a la vida diaria. Igualmente, tras la cirugía robótica la paciente permanece menos tiempo en el hospital y puede volver más rápido a su vida social. Las pacientes pueden recibir el alta en poco tiempo y reunirse con sus seres queridos, ponerse en pie y volver a su vida social. Que las pacientes puedan continuar su vida donde la dejaron se refleja también de forma positiva en el aspecto psicológico durante el proceso de tratamiento. Esta situación se considera sumamente importante para las pacientes cuyo tratamiento continuará tras la operación. Asimismo, gracias a que la operación se realiza a través de una incisión sumamente pequeña, el riesgo de que aparezca una complicación tras la operación se reduce al mínimo. Esto elimina también la necesidad de un tratamiento adicional.
