Con la estética genital, igual que se realizan procedimientos con fines estéticos como la reducción de los labios vaginales, la reparación del himen, la reducción del clítoris y la extracción de grasa sobre la vagina (en la zona con vello), también se realizan operaciones que aumentan el deseo sexual.
El Prof. Asoc. Dr. Taner Usta, especialista en ginecología y obstetricia, nos explicó todo lo que se quiere saber sobre la estética genital.
LAS MÁS SOLICITADAS
El estrechamiento vaginal es, tras la estética de los labios internos, una de las intervenciones de estética vaginal más elegidas. Se aplica en el tratamiento de la flacidez que aparece en la zona vaginal por un parto vaginal o por la edad avanzada.
El estrechamiento vaginal se trata con cirugía, láser o radiofrecuencia. Tras valorar la situación durante la exploración, se decide el método que se va a emplear. La operación dura aproximadamente 15-20 minutos. No hay dolor tras la operación. Después de un reposo de 2 a 3 horas la paciente puede recibir el alta.
VUELTA DIRECTA A LA VIDA DIARIA
Si se va a aplicar láser o radiofrecuencia, puede realizarse en la consulta, sin acudir al quirófano. El procedimiento, realizado tras aplicar cremas de anestesia local, dura unos 20-25 minutos. Tras el procedimiento la paciente puede volver directamente a su vida diaria.
El problema de los labios de la vagina es genético. Viene de nacimiento. En muchas mujeres provoca falta de confianza en sí mismas. Porque le resulta desagradable de cara a su pareja o porque no está satisfecha con su aspecto, el estado psicológico de la paciente se ve afectado de forma desfavorable.
Librarse de los labios externos de la vagina es posible con una operación muy sencilla y corta. Tras el procedimiento no hay disminución del deseo sexual. La paciente puede continuar su vida sexual normal unas 2 semanas después. No requiere estancia hospitalaria. Sin pérdida de sensibilidad, sino al contrario, con más sensibilidad, se vuelve rápidamente a la vida diaria. Es una de las operaciones genitales que se realizan con más frecuencia. Está entre las operaciones más sencillas y con más éxito que no requieren ingreso hospitalario.
POCO FRECUENTE: EL TAMAÑO DEL CLÍTORIS
En muchas de las consultas realizadas a la clínica por la queja del tamaño del clítoris se comprueba que en realidad no existe tal problema. Un clítoris de gran tamaño es una situación poco frecuente. Las pacientes pueden percibir el exceso de piel en la zona del clítoris como «un clítoris grande».
Que el clítoris no quede muy cerrado entre los dos labios externos cuando la paciente está de pie le resulta molesto desde el punto de vista estético. Sin embargo, que los dos labios estén unidos (muy cerrados) es una situación que solo se observa en las niñas recién nacidas. Es normal que los labios se abran a medida que crece.
Tras entrar en la pubertad, el clítoris también crece. En las mujeres adultas no se observa que el clítoris quede cerrado. Sin embargo, si hay mucha apertura, tras comprobar si el clítoris es grande, en caso de serlo se realiza una operación de reducción.
Si el clítoris no es grande pero hay exceso de piel sobre él, el exceso de piel se elimina junto con la operación de estética de los labios internos. En algunas mujeres puede haber también un hundimiento de los labios externos o no tener suficiente volumen. En ese caso se aplica relleno en los labios externos o se transfiere la propia grasa de la paciente.
