La laparoscopia es un sistema de imagen que abre el camino a examinar de forma detallada los órganos del interior del abdomen. Con este método, junto con la estructura interna del útero, pueden examinarse en detalle las trompas de Falopio y los ovarios. La laparoscopia ayuda también a visualizar los demás órganos del interior del abdomen. El procedimiento comienza practicando en el ombligo una incisión de aproximadamente 1 cm. Desde ahí el interior del abdomen se infla con gas, se ilumina y se visualiza con una cámara. Además, al mismo tiempo puede realizarse también una intervención quirúrgica a través de incisiones de 3 a 5 mm practicadas en las zonas bajas del abdomen. El procedimiento de laparoscopia se conoce popularmente también como operación sin sangre o sin bisturí. Sobre todo para conocer la situación del interior del útero, la histeroscopia está a la cabeza de los métodos más elegidos. En la histeroscopia, en cambio, el interior del útero puede examinarse entrando con una cámara por la vagina, sin practicar ninguna incisión.
¿CUÁNDO SE REALIZA LA LAPAROSCOPIA?
El procedimiento de laparoscopia puede realizarse por muchos motivos. Según el motivo por el que se realice, también varía el momento del ciclo menstrual en el que se llevará a cabo la laparoscopia. En el procedimiento realizado por sospecha de infertilidad, la laparoscopia debe realizarse en los pocos días siguientes al final de la regla. Igualmente, para el procedimiento de histeroscopia la regla debe haber terminado hace poco. En este punto es el médico especialista quien decide cuándo se realizará la laparoscopia. La laparoscopia con fines diagnósticos dura aproximadamente media hora. Sin embargo, en los procedimientos con fines de tratamiento este tiempo se alarga aún más. Este procedimiento se realiza bajo anestesia general. Hoy en día el procedimiento de laparoscopia debe elegirse para establecer el diagnóstico de casi cualquier afección ginecológica o para poder aplicar su tratamiento.
¿EN QUÉ CASOS NO SE APLICA?
Existen algunas situaciones en las que el procedimiento de laparoscopia no puede aplicarse. En el procedimiento, la cavidad abdominal se infla con el gas que se introduce para la visualización. Por ello el procedimiento de laparoscopia se elige poco en personas con exceso de peso importante. Aparte de esto, el procedimiento de laparoscopia tampoco puede realizarse en pacientes que no tienen movimientos intestinales o que presentan una afección cardiaca o pulmonar seria. En las situaciones distintas de estas, el procedimiento de laparoscopia se aplica con éxito. Después basta con que las pacientes descansen aproximadamente 2 horas. Sin embargo, cuando se elige como tratamiento este tiempo puede alargarse aún más. Que las incisiones practicadas en el cuerpo para la laparoscopia sean muy pequeñas significa también una recuperación rápida tras la operación. Además, en el futuro estas marcas llegan a un nivel en el que casi no pueden verse y desaparecen.
