La histeroscopia, utilizada con frecuencia en los últimos tiempos en las afecciones del útero, aporta una gran facilidad tanto en el diagnóstico como en el tratamiento.
La histeroscopia, que se utiliza con fines diagnósticos dilatando el cuello uterino, llenando el útero de líquido y avanzando después el histeroscopio (una especie de cámara) dentro del útero para poder visualizar su capa interna, puede utilizarse en algunos casos también con fines terapéuticos. Sin embargo, no puede utilizarse durante el embarazo ni si hay una infección vaginal o urinaria.
El Prof. Asoc. Dr. Taner Usta, especialista en ginecología y obstetricia, explicó las dudas más frecuentes sobre la histeroscopia, un método utilizado con frecuencia en los últimos tiempos, sobre todo en las operaciones del útero, por las ventajas que ofrece.
LA HISTEROSCOPIA QUIRÚRGICA Y SU APLICACIÓN
Con la histeroscopia quirúrgica, nombre que recibe la parte operatoria de la histeroscopia, es posible intervenir sobre estructuras como las adherencias intrauterinas, los miomas y los pólipos. La ventaja de la histeroscopia quirúrgica es que estos procedimientos pueden realizarse durante la histeroscopia diagnóstica. Con este método, realizado con tijeras, pinzas de biopsia o pinzas de agarre, puede colocarse dentro del útero un dispositivo intrauterino o un catéter para impedir las adherencias que pudieran volver a formarse tras la operación. Esta técnica, que permite extraer dispositivos intrauterinos que no habían podido retirarse con otros métodos, es sumamente eficaz sobre todo para localizar y extraer los dispositivos cuyo hilo no se ve y que han ascendido dentro del útero.
Mientras que la histeroscopia diagnóstica dura unos 2-3 minutos, la duración de las histeroscopias quirúrgicas puede alcanzar unos 5-15 minutos. Las pacientes suelen poder recibir el alta el mismo día tras esta operación, es decir, se realiza de forma ambulatoria. Hoy en día, además, con el morcelador histeroscópico, los pólipos o miomas del interior del útero pueden tratarse en poco tiempo sin utilizar ninguna energía.
¿TIENE EFECTOS SECUNDARIOS Y CÓMO TRANSCURRE EL PERIODO POSTERIOR?
Tras la histeroscopia no se observa ningún problema o muy pocos. Es del todo normal que puedan darse algunas situaciones desfavorables, aunque sean raras. Entre las principales están el aumento del flujo vaginal, el sangrado vaginal o el dolor abdominal. Sin embargo, los dolores pueden controlarse fácilmente con analgésicos. En algunos casos los médicos pueden aconsejar evitar las relaciones sexuales tras la histeroscopia. En estas situaciones las pacientes deben consultar a su médico.
No debe olvidarse que la histeroscopia es una operación que debe ser realizada por médicos especialistas formados en este campo. Porque en las intervenciones mal realizadas existe, aunque sea en un 1 %, riesgo de perforación del útero y de sangrado anormal.
